Hoy en día, Europa no soporta ver ataúdes con banderas, ni siquiera la europea. Estados Unidos es adicto a este espectáculo. Por lo tanto, debemos mantener un debate honesto y serio en el marco europeo sobre hasta dónde estamos dispuestos a llegar. Arrojar dinero al problema —un enfoque europeo muy apreciado, para ser sinceros— no puede ser el único parámetro. – Nikos Dendias, Ministro de Defensa de Grecia
Lo que nos falta es el espíritu. El espíritu que acepta que tendremos que sufrir si queremos proteger lo que somos. Si nuestro país flaquea porque no está preparado para perder a sus hijos… o para sufrir económicamente porque la prioridad debe ser la producción militar, entonces estamos en peligro. – Fabien Mandon, General del Ejército Francés
Los responsables políticos de la UE se disponen a convertir a los trabajadores y a la juventud en “carne de cañón” para salvar al capitalismo europeo de su crisis. Los antagonismos imperialistas son consecuencia de la crisis capitalista, que no se ha resuelto y ha intensificado los antagonismos del capital a todos los niveles. Los dramáticos acontecimientos en Ucrania y Oriente Medio ya están teniendo un impacto decisivo en la vida de los trabajadores. La UE y todos sus estados miembros están aumentando sus presupuestos militares. La estrategia de guerra de la UE en Ucrania, pero también en África y Oriente Medio, está conduciendo a una peligrosa militarización y al auge del nacionalismo, fortaleciendo el Estado burgués especialmente en sus formas más represivas.
La clase trabajadora de Europa, los jóvenes, la gran mayoría de los agricultores ya han experimentado durante décadas los efectos negativos de la UE:
- La UE nunca ha sido la “casa de los pueblos”. Por el contrario, es la principal fuerza de explotación, de destrucción de los derechos laborales, de subordinación de todos los bienes públicos al “mercado”. Promueve la privatización y el trabajo flexible. La política agrícola común y las subvenciones han llevado a la destrucción de los pequeños y medianos agricultores.
- La UE no garantiza la paz. Es un mecanismo imperialista. Participa y apoya todas las invasiones que han destruido países enteros y provocado millones de refugiados, en Oriente Medio, Siria, Irak, Libia, Afganistán, la antigua Yugoslavia y África.
- La UE no incluye “socios iguales”. Profundiza las desigualdades entre países y convierte las economías regionales en zonas de mano de obra barata y sobreexplotación, al tiempo que reduce y desregula los sectores de producción.
- La UE no es “humanitaria”. Aplica políticas profundamente racistas creando la Europa fortaleza en el Egeo, el Mediterráneo, Melilla. Cierra acuerdos para hacer deportaciones y repatriaciones masivas de desplazados, provocando miles de muertos.
- La UE no está intentando “resolver el problema de la deuda soberana”. Al contrario, la deuda “pública” ha aumentado enormemente desde la creación de la eurozona y está siendo pagada por la clase trabajadora.
- La UE no es un “espacio de democracia”. Restringe la democracia, los derechos laborales y la soberanía popular. Sus políticas facilitan el racismo y el fascismo.
La UE es la unión política y económica del capital, proporciona el mecanismo para la unificación de las clases dominantes europeas contra los pueblos. La experiencia de Grecia en los últimos años muestra de manera cruda que la UE es imposible de reformar. Después de la crisis de la deuda, la UE logró incorporar no sólo la gran ola de descontento social, sino también el cuestionamiento de la UE y del propio euro en el período 2010-2015. El giro reaccionario a todos los niveles es la respuesta de los gobiernos y de la UE a la crisis.
Pero, al mismo tiempo, crecen los movimientos y las resistencias. La revuelta de los agricultores paneuropeos ha llevado la Política Agrícola Común (PAC) de la UE al debate político. Según Eurostat, en los 15 años que van de 2005 a 2020, la aplicación de la PAC ha acabado con cinco millones de agricultores pobres, ¡con una mayor concentración de la tierra y la producción agrícola en manos de industriales agroalimentarios y terratenientes modernos al estilo medieval! Los estudiantes griegos se rebelaron contra la creación de universidades privadas mientras la UE convertía la Constitución del país en un guiñapo. El carácter exclusivamente público y gratuito de la enseñanza superior está inscrito en la Constitución griega, pero el gobierno invocó la Directiva europea sobre la “libre circulación de capitales y empresas”, que garantiza que los acuerdos internacionales y la legislación europea prevalezcan sobre la Constitución.
La única salida para la defensa de los derechos de los pueblos en Europa es la lucha contra la UE, la ruptura y la desvinculación de la misma desde una perspectiva anticapitalista, de clase e internacionalista. Es imposible tener una perspectiva anticapitalista sin cuestionar la UE y la integración capitalista europea. Las fuerzas dominantes en la Unión pretenden mantener a los pueblos de Europa atrapados en el dilema entre los partidos proeuropeos y la extrema derecha. Pero, en realidad, ambos están interesados en salvaguardar los intereses de la burguesía. La lógica del “mal menor”, siempre conduce al mal mayor, como han demostrado los ejemplos históricos. Es en este contexto de políticas reaccionarias de la UE, guerra y crisis capitalista en el que los partidos “euroescépticos”, las ideas racistas y la extrema derecha se han desarrollado por toda Europa en los últimos años. Las fuerzas políticas burguesas reaccionarias del llamado “euroescepticismo” (Meloni, Le Pen, Orban, etc.) no hacen más que negociar una mejor posición para su propia burguesía en el marco de la integración capitalista europea. Son los gobiernos y las fuerzas políticas de la UE “liberal” y “democrática” los que están adoptando paso a paso la agenda de la extrema derecha, supuestamente en un intento de moderación. Pero sólo consiguen legitimarla y reforzarla, profundizando su propia crisis.
La ruptura y la salida de la UE es parte integrante de la lucha general por imponer los intereses y las necesidades de los trabajadores y del pueblo. La lucha por la salida de la UE está estrechamente ligada a:
- La lucha por la paz, contra la imposición imperialista de la UE, el euroejército, el giro hacia la militarización. El punto de partida crucial es la estrategia contra la guerra y la independencia de la política y los intereses burgueses de cada país y de los bloques capitalistas-imperialistas internacionales. La cuestión crucial es conectar el campo de lucha anti-UE, anti-guerra y social-clasista, adoptando una posición clara contra el antagonismo injusto, reaccionario y agresivo de las clases burguesas.
- La lucha de los trabajadores por mejores salarios y pensiones, contra la austeridad continuada, por el trabajo estable y los derechos laborales, contra el trabajo flexible, por la defensa de los bienes públicos, contra la privatización y la liberalización de los mercados. La lucha por la reducción de la jornada laboral y la eliminación del desempleo.
- La lucha por la anulación de la deuda pública usuraria que, a pesar de la retórica utilizada, nunca será manejable. Por la nacionalización de las bancas y de las grandes empresas, poniéndolas bajo el control de los trabajadores.
- La lucha por los derechos democráticos modernos de los trabajadores y la juventud y la soberanía popular. Contra la transferencia de las decisiones a manos de los tecnócratas de la UE y las corporaciones multinacionales, lejos de cualquier control social.
- La lucha por fronteras abiertas, ciudades y barrios para los refugiados y migrantes que forman parte de nuestra clase y nuestra lucha contra los fascistas y la extrema derecha.
- la lucha por la supervivencia ecológica del planeta, contra el lucro de los capitalistas.
- la lucha contra la opresión de las mujeres y las personas LGBTI
HAY UNA SOLUCIÓN ALTERNATIVA, FUERA DE LA EUROZONA Y DE LA UE

El movimiento popular debe intervenir, exigiendo la salida tanto de la OTAN como de la UE, para unir el movimiento antibélico con la lucha por el pan, la paz, la salud y la libertad, contra los gobiernos y el capitalismo bárbaro. Una iniciativa por la desconexión de la UE ayudará a fortalecer la perspectiva de que “hay una alternativa, fuera de la eurozona y de la UE” en el movimiento obrero. Una iniciativa por la desconexión de la UE vinculará la lucha contra la UE con la lucha contra la guerra, el imperialismo y el fascismo, defendiendo los derechos democráticos de los pueblos.
Esta iniciativa pretende:
- Exponer el papel de la UE, destacando el objetivo de la liberación de la UE
- Apoyar la creencia de que es posible vivir fuera del marco de la UE
- Organizar acciones conjuntas sobre cuestiones específicas, como la lucha contra la guerra
- Contribuir a las luchas del movimiento obrero y social, destacando su conexión con la lucha contra la UE y sus mecanismos.
